Hipnosis: Para explorar "el disco duro"

Artículo escrito por Marjorie Ross, para el periódico La Nación. 4 de octubre de 1998.

"Cierre los ojos, durante la hipnosis nadie podrá darle instrucciones que vayan en contra de sus principios morales ni de sus creencias, mueva lentamente los dedos de la mano izquierda para que vea que conserva el poder sobre su cuerpo..."

No me metieron agujas ni en los labios ni en las orejas. No intentaron programarme para efectuar ninguna acción ilegal ni me hicieron hacer el ridículo en frente de una audiencia asombrada. Fué solo una experiencia altamente relajante y positiva, y aunque conservé el dominio sobre mis pensamientos, confieso que perdí la noción del tiempo.

No me metieron agujas ni en los labios ni en las orejas. No intentaron programarme para efectuar ninguna acción ilegal ni me hicieron hacer el ridículo en frente de una audiencia asombrada. Fué solo una experiencia altamente relajante y positiva, y aunque conservé el dominio sobre mis pensamientos, confieso que perdí la noción del tiempo. No me metieron agujas ni en los labios ni en las orejas. No intentaron programarme para efectuar ninguna acción ilegal ni me hicieron hacer el ridículo en frente de una audiencia asombrada. Fué solo una experiencia altamente relajante y positiva, y aunque conservé el dominio sobre mis pensamientos, confieso que perdí la noción del tiempo.

No me metieron agujas ni en los labios ni en las orejas. No intentaron programarme para efectuar ninguna acción ilegal ni me hicieron hacer el ridículo en frente de una audiencia asombrada. Fué solo una experiencia altamente relajante y positiva, y aunque conservé el dominio sobre mis pensamientos, confieso que perdí la noción del tiempo.

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